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El Gran Otro | Mi閞coles 21 de Noviembre de 2018

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Derrame en Vaca Muerta

Derrame en Vaca Muerta
Alerta ambiental por un nuevo derrame de petr贸leo en el sur patag贸nico
Por Ayelen Dichdji

 

El pasado 19 de octubre se conoci贸 la noticia sobre un nuevo derrame de crudo, en el pozo Bandurria Sur de Vaca Muerta, en la provincia patag贸nica de Neuqu茅n. La formaci贸n, que supera los 30 mil kil贸metros cuadrados de superficie, es explotada por Yacimientos Petrol铆feros Fiscales (YPF) y por la empresa estadounidense Schlumberger.

El derrame ocurri贸 a menos de 12 kil贸metros de distancia de la localidad de A帽elo y del r铆o Neuqu茅n afectando, adem谩s, alrededor de 77 hect谩reas. Frente a la desinformaci贸n, e intento de ocultamiento de la situaci贸n por parte del gobierno provincial, organizaciones ambientalistas como Greenpeace y Vida Silvestre presentaron un reclamo por escrito donde solicitaron conocer las causas y dimensi贸n del impacto. Tambi茅n exigieron saber cu谩les ser谩n las medidas que se tomar谩n para subsanar la situaci贸n y las sanciones que les corresponder谩n a las empresas responsables del hecho.

No es la primera vez que la empresa argentina YPF, en sociedad con compa帽铆as internacionales, es protagonista en la historia de desastres ecol贸gicos. Alcanza con recordar la denuncia que Greenpeace realiz贸 a la Empresa Nacional de Petr贸leo-Magallanes (ENAP) de Chile -asociada a YPF- por el derrame de m谩s de 720 mil litros de crudo en Tierra del Fuego, el pasado octubre, que afect贸 sustancialmente la biodiversidad de la zona.

Podr铆amos seguir enumerando los casos de contaminaci贸n y desastres ambientales en manos de empresas privadas que lucran con el deterioro del medioambiente en Argentina. Pero resultan notorias las similitudes entre los diversos ejemplos y, en algunas ocasiones, las consecuencias irreversibles. En nuestro pa铆s, en las 煤ltimas d茅cadas, las compa帽铆as de petr贸leo y gas buscaron la manera de incrementar las reservas de combustibles f贸siles sin reparar en los costos ambientales de sus acciones. Mientras que la matriz energ茅tica nacional contin煤e siendo altamente dependiente de los combustibles f贸siles, tanto el Estado como las industrias extractivas, seguir谩n desplegando estrategias que fuercen los l铆mites de su explotaci贸n.

Cabe destacar que la provincia de Neuqu茅n es una zona por excelencia donde se pueden encontrar hidrocarburos no convencionales (como es el caso de las formaciones de shale gas o shale oil) cuyo proceso de extracci贸n requiere el empleo de t茅cnicas de estimulaci贸n hidr谩ulica o fraking. Este proceso genera la fractura de las rocas donde se encuentran alojados los hidrocarburos, formados a lo largo de millones de a帽os. En s铆ntesis, se trata de reabrir las min煤sculas fisuras presentes en la piedra, originadas por la naturaleza durante la formaci贸n de estos recursos y bloqueadas por el peso sobre ella.

En este contexto, los elementos extra铆dos por esta t茅cnica acaparan el foco de atenci贸n de industrias nacionales e internacionales y del Estado. Sin ir m谩s lejos, Vaca Muerta alberga una de las mayores reservas de petr贸leo y gas no convencionales de Am茅rica Latina y el mundo. Este parece ser motivo suficiente para la explotaci贸n de los recursos que contiene. Adem谩s, al estar formada por rocas de baja permeabilidad, se requiere el uso de tecnolog铆as que faciliten la extracci贸n de los hidrocarburos no convencionales. En este sentido, la zona cuenta con una infraestructura construida con el objetivo de facilitar la expansi贸n, exploraci贸n, perforaci贸n y explotaci贸n del 谩rea. YPF tiene la concesi贸n de m谩s de 12 mil kil贸metros cuadrados de la superficie del yacimiento.

En el caso puntual de Bandurria Sur las causas del derrame todav铆a se desconocen y, seg煤n informa la propia empresa, a煤n se est谩n investigando. Asimismo, aseguran que se proponen desplegar un equipo de m谩s de 100 personas que estar谩n a cargo de las tareas de remediaci贸n: la mitad abocadas a trabajos de limpieza manual, mientras que el resto se dedicar谩n a trabajos de recolecci贸n de los fluidos. Tambi茅n se inform贸 la colocaci贸n de piletones adicionales para la acumulaci贸n de l铆quidos resultante de estas tareas. Se calcula que el plan de saneamiento demorar谩 -como m铆nimo- ocho meses en culminar.

Las autoridades nacionales y provinciales argumentan como crucial la extracci贸n de estos recursos naturales mediante la t茅cnica de fracking, para evitar una crisis energ茅tica nacional. Sin embargo, la resistencia de los movimientos socioambientales, con apoyo de sectores cient铆ficos y acad茅micos es s贸lida y consecuente con la defensa del medioambiente y de la calidad de vida de los pobladores locales. La oposici贸n social se sostiene en la necesidad de transformar la matriz energ茅tica actual y preservar los recursos naturales no renovables de la Patagonia. Las actividades extractivas en Vaca Muerta tienen consecuencias ambientales ineludibles, adicionalmente, las empresas emplean variables econ贸micas para disminuir sus costos y acelerar los tiempos para obtener los hidrocarburos restringiendo al m铆nimo posible la prevenci贸n del da帽o ambiental que ocasiona esta pr谩ctica en la zona.

Frente a este contexto, los reclamos sociales tambi茅n buscan establecer estrategias que permitan reestructurar los v铆nculos que entabla la sociedad argentina con su entorno natural escapando a la l贸gica instrumental capitalista; as铆 entienden que los problemas ambientales no son 煤nicamente ecol贸gicos, sino que encierran en su n煤cleo dimensiones pol铆ticas, sociales, culturales y econ贸micas.

De modo que comprender la magnitud de este problema exige ampliar nuestra mirada m谩s all谩 de la noticia sensacionalista y abocarnos al an谩lisis hist贸rico-ambiental de la situaci贸n. Estamos frente a un ejemplo m谩s de los tantos que -por desgracia- estamos acostumbrados a ver en los medios de comunicaci贸n sobre 芦accidentes禄 que afectan al entorno natural de nuestro pa铆s. En este aspecto, luego de que la noticia sobre el derrame llegara a la opini贸n p煤blica, los funcionarios provinciales comunicaron que van a sancionar a la empresa con una multa denominada por las propias autoridades neuquinas como 芦ejemplar禄. De esta manera, se est谩 equiparando la falta de previsiones y controles con costos econ贸micos y reprimendas millonarias. No existe intercambio econ贸mico capaz de subsanar el da帽o ambiental ocasionado para la flora y fauna del lugar, no obstante, la visi贸n de los funcionarios de turno sobre la contaminaci贸n no deja de deslumbrar por la incapacidad que denotan en abordar estas tem谩ticas.

El caso de Bandurria Sur nos brinda la pauta sobre c贸mo se entienden los conflictos ambientales en Argentina y qu茅 lugar se les brinda a los recursos naturales no renovables. En este punto el deterioro de la naturaleza parece inevitable, y la creciente capacidad de destrucci贸n que tiene la sociedad nos obliga a pensar hasta d贸nde somos capaces de llegar por el af谩n de lucro bajo la n贸mina del avance tecnol贸gico y la modernizaci贸n. Definitivamente el derrame en Bandurria Sur quedar谩 en la memoria de los neuquinos y ser谩 una sombra dif铆cil de ocultar en el desarrollo del proyecto de Vaca Muerta.

Al catalogarlo como 芦accidente禄 no s贸lo se incurre en un error, sino que es una manera de eludir las responsabilidades pol铆ticas y ecol贸gicas que acarrea la situaci贸n. Las problem谩ticas ambientales presentan en sus ra铆ces un car谩cter social y emerge debido a los v铆nculos que las sociedades establecen con su h谩bitat en el proceso productivo, tecnol贸gico, cultural y reproductivo. Ignorar eso implica poner en tensi贸n un espacio hegem贸nico de saber donde las posturas tradicionales de entender lo social y lo natural entran en conflicto.

En consecuencia, frente a la mirada economicista, que considera a la naturaleza como un ente est谩tico que existe en medio de procesos sociales variables, debemos rehabilitar al ambiente como agente hist贸rico activo; en donde las sociedades no pueden desarrollarse desatendiendo los v铆nculos que comparten con el mundo natural. Por esta raz贸n todas las pr谩cticas productivas dependen, de una forma u otra, de los recursos que brinda la naturaleza para desarrollarse. En virtud de ello, en cuanto el mundo natural se encuentra determinado por las relaciones sociales de producci贸n: se convierte en un proceso hist贸rico susceptible de ser intervenido, analizado y explicado. Finalmente, la conflictividad socioambiental contin煤a siendo un tema de debate en la actualidad. Es claro entonces que las condiciones ambientales de un pa铆s determinan, en parte, sus modos de producci贸n y desarrollo al utilizar sus recursos naturales de maneras diversas dando prioridad a unos, depredando otros y manteniendo algunos sin utilizar.