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El Gran Otro | Miťrcoles 14 de Noviembre de 2018

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La trascendencia asegurada

Entrevista a Ernesto Bertani

¬ęEl miedo a la muerte, a la decadencia, tiene que ver con la insatisfacci√≥n, con todo lo que no hiciste. Yo hice todo lo que quise hacer, a nivel art√≠stico y personal¬Ľ.

Por: Marcos Brugiati

Entrevistamos a Ernesto Bertani, uno de los artistas pictóricos vivos más importantes de nuestro país. Visitamos su galería, donde nos regaló historias y experiencias que desnudan sus primeros pasos, su vida y su obra.

Bertani es un hombre humilde, sencillo y artísticamente brillante. Es una de esas personas que describe su pasado y su presente con risas, anécdotas y lágrimas que corren por dentro. Conocer de cerca su historia y su ambivalente camino profesional testifica que hizo todo por amor al arte. Pinta la actualidad y la identidad de nuestro país. Reflexiona a través del color, de las formas, de los distintos soportes, de la trama y de la innovación. Realismo mágico es el estilo que lo define. Habló de la represión, de la censura, del hombre, de la mujer contemporánea, de la vorágine del subte cargado de oficinistas trajeados camino a la velocidad y a la moda de estos tiempos, del amor, de la sensualidad, de los abrazos, de banderas arrugadas que representan el deterioro de la soberanía, y de las cirugías. Creemos que se destacó, en aquellas épocas donde todos se parecían, por proponer otro tipo de soporte: el casimir. También hizo historia por aplicar la técnica del aerógrafo en sus lienzos, trabajar sobre telas de tapicería, con gasas, y por plantear figuras humanas sin rostro. Sus obras jamás mirarán a un costado de lo que sucede, de lo que somos.

Naci√≥ en 1949, en Buenos Aires, Argentina. Cuando era ni√Īo, dibujaba y pintaba todo el d√≠a en un peque√Īo altillo ubicado en su casa de infancia, en el barrio porte√Īo de Villa Devoto, donde viv√≠a con su hermano y sus padres. Conoci√≥ los pasillos del Instituto Di Tella y el aura del mundo art√≠stico gracias a una t√≠a (galerista y pintora) y a unas primas que lo llevaban a museos y les mostraban libros de los grandes maestros del arte. Despu√©s de trabajar de otras cosas y de transitar varias crisis personales, se decidi√≥ y empez√≥ a desarrollarse como un artista autodidacta, hasta los 24. Asombr√≥ con un talento impecable en el dibujo. M√°s tarde aprendi√≥ t√©cnica de escultura (su pasi√≥n) y pintura. Recibi√≥ important√≠simos premios aqu√≠ y en el exterior, como dibujante y pintor. Hoy, pinta y vive en Ituzaing√≥ (oeste de la provincia de Buenos Aires), con su mujer y uno de sus dos hijos, alejado de c√≥cteles culturales y activismos sociales superfluos. Gracias al exquisito trabajo que brinda la galer√≠a Zurbar√°n (donde Ernesto es artista exclusivo hace m√°s de 20 a√Īos), puede dedicar todas sus energ√≠as √ļnicamente al arte. Podemos afirmar que tuvo el don y la suerte de ser quien es gracias al trabajo, a los desaf√≠os, a no tener miedo al qu√© dir√°n y a su familia.

¬ŅC√≥mo surgi√≥ la innovadora idea de trabajar sobre casimir?

En los 80, empec√© a trabajar sobre casimir porque no ten√≠a plata. Siempre guardaba ropa en desuso que ped√≠a a familiares y amigos para hacer collage. Proyecto que despu√©s nunca hice. Me acuerdo que no ten√≠a lienzo, y buscando en esa ropa encontr√© un pantal√≥n de casimir. Abr√≠ una de las piernas, lo cort√© y lo mont√© sobre un bastidor chico, por el tama√Īo de la prenda. Despu√©s lo pint√© de blanco para utilizarlo literalmente como un lienzo com√ļn, pero el √≥leo se corr√≠a, quedaban los pelos del casimir pegados, se empastaba todo. Un desastre. Me di cuenta de que el color y la textura del pantal√≥n podr√≠an ser una parte visible de la obra. Prob√© dibujando y experimentando sobre el soporte con carbonilla, pasteles, aerosol. Lo que yo necesitaba era algo para trabajar sobre el casimir, pero sin tocarlo. Tras la b√ļsqueda, el error, encontr√© el aer√≥grafo.

¬ŅTu identidad art√≠stica es el soporte?

Trabajar sobre un soporte diferente me dio una identidad art√≠stica que otros no ten√≠an. En esos momentos era el furor de la transvanguardia, y la mayor√≠a de los artistas se parec√≠an, casi todos trabajaban sobre lienzos. Cuatro o cinco artistas y yo nos destac√°bamos por tener una imagen muy propia. Mucho p√ļblico y colegas no me conoc√≠an por mi nombre, ellos me dec√≠an: ¬ŅVos sos el de los casimires? No sab√≠an que me llamaba Bertani.

¬ŅCu√°les fueron tus primeros trabajos sobe casimir?

La primera serie sobre casimir fue Las braguetas, a fines de los 70.

¬ŅCu√°les son los temas frecuentes en tus obras?

En realidad, todo va surgiendo seg√ļn el momento actual. Primero empec√© con una serie sobre la censura, despu√©s vino la √©poca de Malvinas, que tambi√©n tom√© como motivo en mis lienzos. Cuando lleg√≥ la democracia, incorpor√© otros temas que ten√≠an que ver con la vida urbana: el erotismo, la sensualidad, el urbanismo. En los 90, elabor√© una serie de banderas arrugadas que reflejaban las privatizaciones, el consumismo, la entrega del pa√≠s en los tiempos menemistas.

Los trajes y las corbatas, los cuerpos sin rostro, la velocidad de los oficinistas y la multiplicidad urbana son también un sello registrado tuyo…

Llamo a esos cuadros que describ√≠s ¬ęla serie de los remolinos¬Ľ. Me imagin√© la gente saliendo del subte, s√ļper apretada, enredada. Describo esa vor√°gine en donde sin querer uno se introduce porque es la √ļnica forma de subsistir. Las personas se ponen los trajes, corren para llegar al banco, comen de parado. Todo esto me da la sensaci√≥n de un remolino al que uno se tiene que sumar y dejarse llevar por esa corriente donde tambi√©n est√° metida la moda.

¬ŅPor qu√© figuras sin rostro?

No les hago rostro justamente para que el espectador se pueda identificar. Cuando les haces cara, se sabe de qué color son sus ojos, si es rubio o morocho. En cambio, al no tener rostro se puede ser cualquiera. El espectador puede identificarse o ver en las figuras a otra persona.

¬ŅCu√°ndo empez√≥ a tomar mayor dimensi√≥n la mujer en tus trabajos?

La mujer, después de los militares, empezó a tomar importancia en la vida política, económica, artística. La mujer se desató, se destapó. Por eso en muchos de mis trabajos la adopté como una imagen más potente, como si dominara la situación, mientras que el hombre está doblegado por ella. Quise mostrar ese aspecto de la mujer, dejando a un lado, como en otras épocas, a la maja bella, sumisa, decorativa y lánguida.

¬ŅUna imagen femenina contempor√°nea?

S√≠. Porque, adem√°s de ser hermosa, tiene que ser sexi, buena madre, exitosa profesionalmente. Posee una cantidad de cargas, incluso m√°s que el hombre. Separo totalmente a este tipo de mujer de la maja c√≥moda, ventilada por el querub√≠n que la acompa√Īa.

Tambi√©n hablaste de la mujer despu√©s de las cirug√≠as pl√°sticas, ¬ŅC√≥mo lleg√≥ eso?

Cuando mirás la televisión y observás a las chicas que aparecen en el programa de Tinelli u otros, te das cuenta de que la mayoría de ellas tienen la misma cara, los mismos pechos, labios, cola. Esta visión empezó a influir en mis trabajos.

Sos un artista que reflexiona sobre lo que pasa socialmente. Tus pinturas no hacen oídos sordos a la realidad actual.

Por supuesto.

Muchos te tildaron de artista surrealista, hiperrealista, y otros estilos que creemos no tienen que ver con tu arte. Para no cometer m√°s errores, ¬Ņc√≥mo te defin√≠s art√≠sticamente?

Me defino como un pintor del realismo mágico. Esto quiero decir que el espectador ve algo creíble como real, pero que en realidad es mágico. Si ves todas mis obras, el tratamiento es muy realista, se ve claramente un traje, una corbata, pero evidentemente no puede haber un hombre introducido en el vientre de una mujer. Entonces hay una contradicción entre lo real y lo imaginario.

El realismo te ayudó a hacer creíble tus obras…

Exacto. También me interesa decirlo de una forma que es irreal, pero que a la vez potencia la realidad.

¬ŅC√≥mo fue cambiando la paleta de colores?

Empecé utilizando colores grises, más terrosos, colores que para mí significaban la paleta de Buenos aires. Cuando en los 90 cambió todo y apareció el color a nivel mundial, mi paleta se modificó. Buenos Aires dejó de ser una ciudad europea para convertirse en latinoamericana, y en mis trabajos eso se notaba. Incorporé tonos más saturados, puros, cálidos, en formatos medios y muy grandes. Al principio pinté al óleo, después con acrílico. También fui cambiando los soportes. Como muchos, empecé con lienzo, después con casimir. Otra de las innovaciones fue la de pintar sobre género estampado de tapicería, con diferentes tocados.

Tambi√©n pintaste los l√°pices de colores, ¬ŅQu√© simbolizan?

La creación.

¬ŅQu√© significa el arte?

El arte es comunicación. Es hacer algo para que el otro (el espectador) vea lo que uno opina, piensa del mundo. Como artista, siempre me interesó comunicar de la manera más bella y eficaz.

¬ŅY la pintura?

Pienso que la pintura no tiene l√≠mites. Es √ļnica. Por eso se diferencia de otras disciplinas. Por ejemplo, en la fotograf√≠a siempre depend√©s de la realidad, de un modelo real. En cambio, el pintor no tiene l√≠mites, su √ļnico l√≠mite es su capacidad de imaginar o de crear. La pintura te da todo.

¬ŅQu√© esper√°s de nosotros como espectadores?

Que identifiquen o encuentren algo que los conmueva, que los haga reflexionar. En general, mi mensaje es claro, contundente, impactante y planfetario. Pienso que cada obra permite diferentes niveles de lectura, y el espectador puede poseer un sinfín de interpretaciones.

¬ŅC√≥mo empez√≥ todo? ¬ŅDe chico ya te entusiasmaba dibujar, crear?

Yo era el típico chico que se pasaba todo el tiempo dibujando y haciendo cosas con maderitas. Construía autitos con rulemanes y patinetas para andar por la calle. Me gustaba hacer caricaturas, inventar cosas. Así pasaba las horas, los días. Cuando tenía 18, pinté con esmalte sintético unos pósters con poemas que vendía en la feria de San Telmo, que en ese momento no era una feria organizada. Muchos íbamos los fines de semana y poníamos mantas en el suelo y vendíamos, aunque muy poco.

¬ŅY el colegio?

En el colegio fui un p√©simo alumno. Repet√≠ dos a√Īos en la secundaria, pero no porque era malo sino porque no me interesaba otra cosa que dibujar.

 

¬ŅD√≥nde viv√≠as?

En el barrio porte√Īo de Villa Devoto, con mi hermano y mis padres. √Čramos una familia t√≠pica de clase media. Mi pap√° era kinesi√≥logo y atend√≠a en casa, tambi√©n escrib√≠a sobre tango, lunfardo y recitaba en radio junto con su primo, el cantante de tangos Hugo del Carril (el primero que cant√≥ la marcha peronista). Mi mam√° era de esas amas de casa que hac√≠a cer√°mica, cursos art√≠sticos. Verane√°bamos en Pinamar o Mar Del Plata. Mi rinc√≥n en la casa era un peque√Īo altillo en donde pintaba y dibujaba con amigos y amigas que posaban para m√≠.

¬ŅUna familia con inquietudes art√≠sticas?

Tuve la suerte de que lo artístico estuvo fomentado a nivel familiar. Una de mis tías era pintora y galerista, otra profesora de piano, mis tíos abuelos tenían una revista cultural en Uruguay, muy importante, que hizo historia. Mi abuelo tenía un café-bar que frecuentaban Homero Manzi, Discépolo. Otro de mis abuelos (francés) tenía un almacén frente al mercado de Abasto, donde cuenta la leyenda que Gardel cantaba de pibe, antes de ser un fenómeno del tango. Creo que fui un poco lo que ellos querían ser, porque desarrollé una vocación que en su momento ellos no pudieron, por eso me tenían admiración.

¬ŅC√≥mo conociste el mundo del arte?

Como te contaba, en mi familia había una tía que era pintora y galerista. Se llamaba Bertha Rioboo, murió cuando era muy chico. Trabajaba en una galería muy importante de la calle Florida (Buenos Aires), al lado del Instituto Di Tella. En mi adolescencia iba mucho a su lugar de trabajo a visitarla, y ahí empecé a conocer el arte más de cerca. Recuerdo que con mis primas, que eran más grandes que yo, visitábamos mucho el Di Tella, donde recorríamos la menesunda de la Minujín de esa época, las muestras de Le Parc y otras exposiciones.

¬ŅVisitar la galer√≠a de tu t√≠a y conocer de cerca las obras y los pasillos del hist√≥rico Di Tella te motivaron para estudiar profesionalmente Bellas Artes?

En realidad, ten√≠a la idea de entrar a la escuela de Bellas Artes, pero mi t√≠a me aconsej√≥ que no lo hiciera, porque en ese momento era muy acad√©mica y estructurada para m√≠. Ella ve√≠a que mis trabajos eran ¬ęraros¬Ľ y ¬ęlocos¬Ľ, y pensaba que estudiar t√©cnicamente me impedir√≠a expresarme o trabajar con libertad.

¬ŅBuen consejo?

Analiz√°ndolo ahora, pienso que no fue un buen consejo. Es preferible estar en una escuela con tus pares y con la gente que tiene intereses similares a uno, es mejor estar en contacto con ese mundo. Aunque a veces la escuela sea castrante, si uno tiene una personalidad interesante como artista, la va a desarrollar sin problema.

¬ŅQu√© terminaste estudiando?

Empec√© a estudiar arquitectura, como mi hermano. A los dos a√Īos, hice la conscripci√≥n y comenc√© a trabajar como cadete en el mismo estudio donde lo hacia mi hermano, pero como dibujante. En ese momento, me di cuenta de que nunca podr√≠a ser el arquitecto creativo y volado que quer√≠a. Entr√© en crisis porque hacia cosas que no me interesaban.

¬ŅC√≥mo saliste de ese caos personal y laboral?

Dedic√°ndome de lleno a las artes pl√°sticas. Estudi√© escultura con Leonardo Rodr√≠guez (ayudante de Puj√≠a) y pintura con el maestro V√≠ctor Chab. De muy joven, me anotaba en todos los concursos de dibujo y los ganaba. Laboralmente, invent√© unos mu√Īecos con leyenda que tuvieron un √©xito tremendo, me acuerdo que vend√≠ y export√© miles. Tambi√©n dise√Īaba ropa para chicos. Gracias al dinero que me dejaban los mu√Īecos, pude seguir exponiendo obras, experimentar la pintura y el mundo del arte. M√°s tarde, despu√©s de la muerte de Per√≥n, vino el rodrigazo, √©poca bisagra en mi vida.

¬ŅPor qu√© bisagra, qu√© pas√≥?

En ese momento ten√≠a unos 24 a√Īos y estaba casado con mi primera esposa. Ten√≠a problemas personales, y sobre todo econ√≥micos, por la devaluaci√≥n. Porculpa del rodrigazo, el pa√≠s se paraliz√≥ por un a√Īo. De a poco, me empec√© a fundir porque no le vend√≠a un mu√Īeco a nadie, y adem√°s ten√≠a que indemnizar a los empleados que me ayudaban. Tuve que vender un departamento que estaba comprando, un auto. Cuando me fund√≠, decid√≠ que nunca m√°s har√≠a otra cosa que no fuerala pintura. Pensaba que, si me iba a hacer problema por la plata, que fuera por el arte, y no por otras cosas que me ocupaban tiempo, energ√≠a, y que no me interesaban. En esos tiempos, ya hab√≠a exhibido mis obras y tuve la suerte de vender.

¬ŅYa pod√≠as vivir del arte?

Al principio, ten√≠a una vida s√ļper austera. ¬ęMe fue bien¬Ľ significaba vender cuatro o cinco cuadros, y vivir seis meses muy ajustado, sin vacaciones ni grandes atributos. Sin embargo, en esa etapa estaba m√°s encaminado a nivel art√≠stico. Expuse en Brasil, en Buenos Aires y en otras provincias del interior, y gan√© premios muy importantes que adem√°s del prestigio te daban algo de dinero que permit√≠a vivir y seguir creando.

¬ŅC√≥mo conseguiste tu primer aer√≥grafo, teniendo en cuenta que en esa √©poca estaba cerrada la importaci√≥n?

Apareció un muchacho que se dedicaba a traer cosas de contrabando, que vendía a pintores, agencias de publicidad. Ofrecía materiales importados a los diferentes talleres y estudios. Un amigo me avisó de su existencia, y lo contacté para comprar mi primer aerógrafo, y a partir de ese momento todo cambió.

¬ŅCu√°nto tard√≥ el proceso de experimentaci√≥n hasta lograr dominar la herramienta?

Unos dos o tres a√Īos. Cuando logr√© dominar la herramienta para provocar vol√ļmenes, pr√°cticamente ni siquiera pintaba con pincel, s√≥lo lo utilizaba para cubrir algunos planos y reforzar detalles como las corbatas o los botones.

Aplicabas una intervención mínima…

Sí, por supuesto. Si ves esta camada de trabajos sobre casimir, mi intervención es mínima. Parece un trabajo elaborado, pero todo lo dice la tela.

Tanto aprendiste a manipular el aer√≥grafo, que decidiste ense√Īar la t√©cnica, y las clases fueron un furor‚Ķ

S√≠. Recuerdo que fue un furor porque en ese momento no exist√≠ala computadora. Elespacio se llen√≥ de estudiantes de arquitectura, dise√Īo gr√°fico. Tuve que contratar varios ayudantes. Todo esto, m√°s las ventas de obra, me daban el dinero para vivir tranquilamente.

Desarrollaste una t√©cnica y un tipo de expresi√≥n inexistente en la √©poca. ¬ŅTe sent√≠as contento, √ļnico, satisfecho?

Muy contento porque solucioné la parte técnica y pude utilizar todas esas telas que antes no podía. También me sentía culposo.

¬ŅPor qu√©?

Porque muchos pintores pensaban que trabajar con aer√≥grafo no quer√≠a decir ¬ęser artista¬Ľ. De hecho, en muchos de los salones me rechazaban bastante por el tipo de t√©cnica. Si no presentabas una obra con √≥leo y ciertos lineamientos m√°s bien acad√©micos, no te aceptaban. As√≠ eran los jurados. Muy ortodoxos.

¬ŅUn mercado muy conservador?

S√≠. Lo √ļnico que se vend√≠a eran naturalezas muertas, paisajes, floreros.

¬ŅProducto de la √©poca de Ongan√≠a?

Por supuesto. Si bien la época no fue tan cruenta como la del 76, culturalmente fue peor. Porque veníamos de la libertad de los 60, del hipismo, los Beatles. Y de un momento a otro todo eso cambió. Los hombres no podían tener el pelo largo, no podías ver películas como La naranja mecánica, escuchar discos o leer libros específicos. Mucho estaba prohibido, como la libertad sexual. Los homosexuales aparecían muertos. Los que doblegaban el sistema, presos, desaparecidos.

Ya se ven√≠a gestando una √©poca de silencios y prohibiciones art√≠sticas. ¬ŅC√≥mo te expresabas en √©pocas puntuales de dictadura?

Durante la dictadura, venía haciendo una serie de dibujos y trabajos con óleo que representaban la censura y la represión. Personificabaa unos hombres con trajes, con las caras deformadas y siniestras.

¬ŅQui√©nes eran esos hombres?

Parapoliciales. Eran los hombres que ubicaban a los j√≥venes con ideas de izquierda, peronistas, los que atentaban en contra de la estructura. Luego de ¬ęubicarlos¬Ľ, los secuestraban, torturaban.

¬ŅEras militante de alg√ļn partido?

Ten√≠a una cierta actividad pol√≠tica, pero no era militante de un partido. Trataba de alejarme de lo excesivamente peligroso. Participaba de marchas pacifistas que se opon√≠an a la dictadura, de Teatro Abierto. Con otros artistas m√°s reconocidos, armamos un encuentro de las artes en donde participaban distintos autores y disciplinas, como la m√ļsica, la danza y la pintura, en contra de la represi√≥n y la censura.

¬ŅTen√≠as miedo?

Hab√≠a mucho miedo. Mucho cuidado. Ya casi ni nos reun√≠amos con amigos, por la nueva disposici√≥n del conocido estado de sitio. Si te parabas en una esquina a charlar con tres o cuatro personas, te llevaban detenido por averiguaci√≥n de antecedentes. Creo que ah√≠ empez√≥ el individualismo, porque no se pod√≠a hablar libremente en un bar o restaurante p√ļblico. Ten√≠amos miedo de que el de la mesa de al lado fuera un polic√≠a de civil.

¬ŅSufriste la desaparici√≥n de alg√ļn amigo, colega o familiar?

Muchos amigos de la infancia estuvieron detenidos, fueron torturados y hasta desaparecidos. Algunos eran militantes políticos y otros no. Los militares tenían marcados a gays, judíos, estudiantes de Letras, psicoanalistas. Me acuerdo de que, cuando llegábamos al taller de Víctor Chab, los alumnos exclamaban: ¡Se llevaron a uno! En mi casa vivieron amigos perseguidos y buscados por los militares.

En general, ¬Ņse sab√≠a lo que pasaba?

Todos los que teníamos algo que ver con el mundo del arte, de la cultura, sabíamos.

Uno de tus autorretratos habla de cómo te sentías en esos tiempos…

Sí. En uno de mis autorretratos, estoy con las manos vendadas, atrapado por un sillón de estilo y con la cabeza retorcida. Utilizaba un traje para dar la idea de conservadurismo y falta de libertad de expresión.

¬ŅClausuraron algunas muestras?

El Salón Nacional me rechazó una vez porque envíe un trabajo que tenía que ver con el tema de la censura.

La guerra de Malvinas también marcó tus lienzos…

Cuando estalló la Guerra de Malvinas en el 82, me puse muy loco. Empecé a trabajar sobre las telas rompiéndolas, manchándolas, quemándolas. Agredía el soporte porque sentía que el arte no servía para nada y que era ridículo estar pintando mientras se estaba matando a nuestros jóvenes en la guerra.

Hace m√°s de 20 a√Īos que sos exclusivo de la galer√≠a Zurbar√°n. ¬ŅAceptar su propuesta te quit√≥ perturbaciones de encima?

Por supuesto. Me sacaron todo el trabajo que me perturba y no me gusta, como lo es la venta de obra, la actividad social, las apariciones. Ellos se ocupan de todo: catálogo, prensa, posibles compradores. Ahora me concentro en pintar y le pongo todas las energías a eso. Los eventos, los cócteles, me desconcentraban mucho y nunca me gustaron.

En base a tu experiencia, ¬Ņqu√© consejos o recomendaciones dar√≠as a los estudiantes de arte?

Fundamentalmente, laburar, laburar y laburar. Es importante estudiar arte porque te gusta y no por esfuerzo. Creo que otra de las recomendaciones es plegarse lo menos posible a las modas, porque la autenticidad, aunque suene viejo, es lo √ļnico que a la larga da resultado. La identidad en el artista es muy importante, y eso se logra con mucho trabajo.

¬ŅInvolucraste a tu esposa y tus hijos en el mundo del arte?

Traté de no influirlos en el mundo del arte. Quise que eligieran libremente lo que quieren. Uno de mis hijos es profesor de educación física (Mauro, 26), y el más chico (Martín, 22) es actor y estudia en el IUNA.

¬ŅC√≥mo se conocieron con tu segunda mujer?

Ella me conoció en una galería de arte. Es artista también, esculpe, dibuja, pero está alejada del mercado. Actualmente trabaja en un centro comunitario llamado Cable a Tierra, donde da clases de plástica a chicos carenciados, con muy bajos recursos. Fomenta el arte desde otro lugar.

¬ŅConsum√≠s televisi√≥n, cine, teatro argentino?

Me interesa mucho todo lo que es argentino, no por una cuestión nacionalista o de rechazar lo extranjero, sino porque es lo que somos y me interesa eso. Miro todo el cine y el teatro argentino que puedo. También ficciones argentinas como El puntero, Maltratadas, Paraíso.

Desde tu visi√≥n como ciudadano com√ļn, ¬Ņc√≥mo observ√°s el gobierno actual?

La verdad es que no soy peronista ni kirchnerista. Pero me identifico bastante con el gobierno que tenemos. Considero que se est√°n haciendo bien las cosas, comparando con la √©poca menemista o la de Dela R√ļa.

¬ŅCu√°les crees son los puntos claves para tener un pa√≠s m√°s equitativo y solvente?

La clave es la redistribución de la riqueza y la educación. Lo básico en una sociedad es que un gobierno, un Estado, vele por que todo el mundo tenga un trabajo bien pago, con cobertura, un trabajo digno.

¬ŅDe qu√© artistas sos fan?

No soy muy fanático, ni tengo seguidores en particular. En general, soy muy poco fan de todo. Sí tengo algunos artistas que admiro, que muchas veces no tienen mucho que ver conmigo. Me gustan Berni, Alonso, Constantino y muchos otros de aquí y el exterior.

¬ŅPod√©s realizarte a trav√©s del arte?

Creo que las actividades artísticas son unos de los pocos campos en los que todavía un hombre se puede desarrollar con libertad y coherencia, sin tener que transar demasiado ni hacer demasiadas concesiones. Podés realizarte a través del arte porque no dependés del sistema, de los intereses. En la arquitectura, la medicina, la abogacía, siempre se depende.

¬ŅA qui√©nes les dec√≠s gracias?

A mi familia en principio, porque me apoyaron muchísimo y me dieron la libertad que necesitaba.

¬ŅAlguna vez pensaste en desaparecer?

Los artistas, en general, cuando nos va bien, tenemos una cierta idea de trascendencia asegurada. No me importa morirme ma√Īana porque todo lo que quise hacer lo hice a nivel art√≠stico y personal. Am√© a los que quer√≠a amar y tuve los hijos que quer√≠a tener. Tengo el reconocimiento de mis pares, de los coleccionistas. El miedo a la muerte, a la vejez, a la decadencia tiene que ver con la insatisfacci√≥n, con todo lo que no hiciste. Yo hice todo lo que quise hacer.

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