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El Gran Otro | Mi閞coles 19 de Diciembre de 2018

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Novelas para no dejar de leer

 

LIBROS

 

Representan estilos y corrientes de diferentes 茅pocas. Cada una tiene su propio sello y aun cuando sus autores son distintos, las obras guardan cierta afinidad en el tratamiento y el estilo: ofrecen una mirada de distintos aspectos de la realidad, enriquecida por licencias literarias que las transforman en textos de lectura imprescindible.聽 聽

 

Por Carlos Algeri

Consultada sobre los motivos que la llevaban a escribir, Anais Nin respondi贸 con elocuencia: 芦Para crear un mundo diferente禄. Ahora, 驴qu茅 elementos determinan que esas obras que presentan mundos diferentes atraviesen los tiempos, aseguren la trascendencia de sus autores y contin煤en seduciendo lectores?

Citada por escritores, cr铆ticos y estudiosos de diversas especialidades como una obra maestra, Moby Dick (1851), de Herman Melville (Nueva York, 1819-1891), tiene origen norteamericano con influencias literarias europeas, sobre todo de la tradici贸n rom谩ntica del Viejo Continente. Escrita en medio de vigorosos impulsos renovadores dentro de la literatura americana, la obsesiva persecuci贸n del marinero-narrador (Ismael) a la inmensa ballena blanca que lo convirti贸 en tullido result贸 un fracaso de ventas en el momento de su publicaci贸n. El reconocimiento lleg贸 casi cien a帽os despu茅s. Hay quienes fundamentan la valoraci贸n tard铆a en el car谩cter anticipatorio de la obra de Melville. Desde un formidable relato de aventuras con condimentos rom谩nticos de amplio espectro (en el estilo de Salgari o Stevenson), hasta una fascinante excursi贸n metaf铆sica, Moby Dick pareciera tener tantas interpretaciones como lectores.

La fascinaci贸n de Melville por el mar lo impuls贸 en1937 aconvertirse en navegante. El destino (si acaso existe) y su esp铆ritu aventurero lo llevaron a abandonar un barco en plena traves铆a, a vivir un mes entre can铆bales, de los que escap贸 para llegar a Tahit铆, donde fue apresado y encarcelado. En 1844 dej贸 de viajar, se afinc贸 en su ciudad natal y troc贸 la aventura de viajar por la de escribir.

Moby Dick, entre sus m煤ltiples lecturas, puede abordarse como un metaf贸rico periplo hacia la muerte, con su correspondiente hato de angustias y temores y la inquietante sospecha de que el cazador guarda un respeto oculto y reverencial hacia su presa, un respeto que bordea la admiraci贸n. El relato de Melville, con esmerada prudencia, no lo asegura, pero tampoco lo desmiente. El odio que mueve a Ismael para atrapar a la gran ballena blanca, sus obsesivos y fatigosos viajes a bordo del Pequod para darle caza, sus deseos de venganza, resuenan como un impulso redentor vital, aunque tambi茅n 鈥攅n un juego de falsos espejos鈥 el protagonista narra su derrotero hacia la muerte, materializando una pulsi贸n 煤ltima y vital que dar谩 sentido a su vida.

Ejemplo cabal de mimetizaci贸n entre vida y obra, el ingl茅s Graham Greene (Berkhamsted, 1904-1991) deslumbr贸 por la eficacia demoledora de su prosa tanto como por el profundo tratamiento psicol贸gico de sus personajes. Entre las escasas certezas detectables en el universo de un autor que manej贸 la ambig眉edad como punto de partida para la indagaci贸n, figura la de haber escrito sobre terrenos conocidos. En El poder y la gloria (1940), ambientada en 1930 en un M茅xico en el que las persecuciones religiosas eran moneda corriente, el protagonista es un sacerdote mexicano estragado por vicios terrenales y para nada virtuoso. Este alcoh贸lico irrefrenable dista de ser simp谩tico; por momentos, causa un justificado rechazo en el lector. Para un autor como Greene, quien reconoci贸 un cambio fundamental en su vida a partir de su conversi贸n al catolicismo, la publicaci贸n de esta novela despert贸 cr铆ticas, aplausos y 鈥攆undamentalmente鈥 desconcierto entre la grey religiosa. Con el tiempo, el autor se encargar铆a de hacer expl铆cito lo que en la mayor铆a de sus novelas est谩 impl铆cito: 芦No podr铆a creer en un Dios al cual comprendiera禄.

El padre Jos茅 es d茅bil, a menudo fatalista, proclive a flaquear en su fe. Carga con el hondo remordimiento de la paternidad de una joven, mientras huye celebrando misas clandestinas a lo largo del territorio mexicano. Greene desacraliza el 铆cono sacerdotal para humanizarlo y de esa forma lo absuelve de la condena moral, en una brillante met谩fora sobre uno de los principios b谩sicos del catolicismo: el perd贸n de los pecados. Infinidad de art铆culos aseguran que El poder y la gloria es la novela m谩s valiosa de Graham Greene. Es una afirmaci贸n temeraria para un autor tan prol铆fico y parejo en su calidad literaria como ex贸tico en su vida p煤blica, que transcurri贸 entre r铆os de alcohol, opio, prost铆bulos, leprosarios y revoluciones pol铆ticas, hasta las que su condici贸n de periodista le ayud贸 a llegar solapando su verdadero objetivo: apoyarlas ideol贸gicamente. Los reg铆menes totalitarios siempre estuvieron en su mira y celebraba con benepl谩cito sus ca铆das. En El poder y la gloria, desde el t铆tulo, lo que se pone en juego y en debate es, para un esc茅ptico moral como Greene, lo absurdo de la existencia humana, a menudo truncada por guerras, cr铆menes de alarmante atrocidad y absurdas pretensiones de eternidad a trav茅s del poder, que est谩n vedadas para los seres humanos. 脡se es territorio de Dios.

El coraz贸n de las tinieblas (1902), definida por Jorge Luis Borges como 芦acaso el m谩s intenso de los relatos que la imaginaci贸n humana ha labrado禄, tambi茅n es obra de otro navegante devenido escritor: Joseph Conrad (Podolia, 1857-1924). Tres a帽os antes de su publicaci贸n, su autor remont贸 el r铆o Congo hasta Stanley Falls. El viaje del capit谩n Marlow en medio del asfixiante clima del tr贸pico, la desmesura de la selva, bordeando tierras inh贸spitas de 脕frica en las que campean la superstici贸n, el horror y las m谩s despiadadas huellas del colonialismo europeo, encuentran en el estilo de Conrad (con descripciones minuciosas, di谩logos estrictamente necesarios y una ominosa sensaci贸n de irrealidad) la mejor mano dar forma a una pieza impar.

En la b煤squeda del abominable se帽or Kurtz (rostro despiadado de la explotaci贸n) entre las ruinas de las orillas, la bruma y la oscuridad insoportablemente densa de la noche, el capit谩n Marlow viaja simult谩neamente hacia las sombras insondables de su interioridad, transmitiendo al lector el horror que ve y el horror que intuye. Del mismo modo que Ismael con Moby Dick, Marlow va perdiendo progresivamente la cordura a medida que cree estar m谩s cerca del sujeto perseguido. En este punto es donde el lector, estremecido, se plantea la escalofriante posibilidad que Marlow y Kurtz puedan ser caras de una misma moneda.

Conrad suger铆a que el mundo descansaba sobre unas pocas y simples ideas, sobre todo la idea de la fidelidad. Sin embargo, sus personajes son intensamente complejos, acechados permanentemente por dilemas 茅ticos y morales que dirimen en situaciones l铆mites. El coraz贸n de las tinieblas es su novela m谩s personal e inc贸moda, el testimonio perdurable de su madurez como escritor.

Admirador de las obras y autores citados anteriormente, Osvaldo Soriano (Mar del Plata, 1943-1997) irrumpi贸 con virulencia en la escena literaria de la tumultuosa d茅cada del 70 con una novela tan personal como inclasificable: Triste, solitario y final (1973). Su obra literaria, integrada por novelas en las que el costumbrismo y el humor construyen historias disparatadas como reflejo de un entramado social mucho m谩s amplio y complejo, tiene en Una sombra ya pronto ser谩s (1990) uno de sus puntos m谩s altos. Ambientada en 谩ridos escenarios de una Argentina a la intemperie, es el periplo de un ingeniero en inform谩tica que ni siquiera tiene nombre. Un hombre 芦cansado de llevarse puesto禄 que en el camino del reencuentro con su hija se cruzar谩 con personajes funambulescos, tan cerca del rid铆culo como de la ternura: desde un italiano ap贸crifo que asegura ser vidente, pasando por un ba帽ador de peones y un cura que se privatiz贸. Cin茅filo por naturaleza, Soriano plasm贸 una novela con rasgos fellinianos, a partir de una escritura contundente que no se regodea con detalles menores y va siempre al hueso, consecuencia inevitable de la formaci贸n period铆stica del autor.

Le铆da en forma sesgada como una 谩cida cr铆tica a la oleada neoliberal que inundaba la Argentina y el mundo, Una sombra ya pronto ser谩s tiene alcances m谩s amplios. Rutas sin se帽ales, moteles en huelga y pueblos fantasma sugieren la radiograf铆a de un pa铆s empe帽ado en autodestruirse, sin perder 鈥攑arad贸jicamente鈥 la capacidad de so帽ar su propia grandeza. De all铆 que el final de la novela encuentre al ingeniero innominado sentado en un asiento de un tren vac铆o, sin guarda y sin conductor, esperando el momento incierto del arranque.

La caza de la gran ballena blanca, el sacerdote imp铆o perseguido por la intolerancia pol铆tica, una excursi贸n alucinante al coraz贸n del 脕frica colonial y una mirada desmesuradamente l煤cida sobre un pa铆s tanta veces incomprensible. Cuatro posibilidades para comprobar lo que Paul Eluard resumi贸 con exquisita sutileza: 芦Hay otros mundos, pero est谩n en 茅ste禄.

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