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El Gran Otro | Miťrcoles 23 de Enero de 2019

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Versiones del deseo en acto

Versiones del deseo en acto
El hombre Verde del Sur y la subversión del ideal colonialista
Por Ana Frandzman

 

El curador brasile√Īo Marcello Dantas en el marco del 13 Encuentro Sur Global, reflexion√≥ ¬ęel potencial del arte es convertirse en esta bacteria, este virus, capaz de mudar la percepci√≥n de un lugar espec√≠fico a trav√©s de la inserci√≥n de un nuevo elemento¬Ľ (Bienal Sur, 2018).

Si bien estaba hablando sobre el rol del curador, su manera de describir un fenómeno tan heterogéneo, fluido e inasible en su alcance como es el arte destaca el poder transformador del mismo en su vertiente sublimatoria.

En esta clave, Lacan plantea que ¬ęla satisfacci√≥n de la sublimaci√≥n es la √ļnica permitida por la promesa anal√≠tica¬Ľ (Lacan, 1959-1960, p. 359); produciendo en este punto una intersecci√≥n entre psicoan√°lisis y arte. Si, como propone Dantas, la radicalidad de lo art√≠stico se palpa en la introducci√≥n de un nuevo elemento, podr√≠a ser interesante pensar la obra del artista pl√°stico, pintor y arquitecto argentino Nicol√°s Garc√≠a Uriburu y la Coloraci√≥n del Gran Canal en activo di√°logo con el estatuto de acto en la obra lacaniana.

Nicol√°s Garc√≠a Uriburu ¬ęestudia arquitectura en la Universidad de Buenos Aires, a la vez que desarrolla su producci√≥n art√≠stica. En 1965 recibe el Premio Braque y, junto con su mujer, se traslada a Par√≠s. En 1968 obtiene el Gran Premio en el Sal√≥n Nacional de Artes Pl√°sticas, con Las tres gracias, obra que se aproxima a la est√©tica pop. Ese mismo a√Īo, en la Galer√≠a Iris Clert de Par√≠s, presenta la exposici√≥n titulada Prototipos para un jard√≠n artificial, una instalaci√≥n con animales y plantas de acr√≠lico¬Ľ (Fundaci√≥n Nicol√°s Garc√≠a Uriburu, s.f)

Sin embargo, algo parec√≠a no ser suficiente para √©l seg√ļn cuenta su mujer, Blanca Isabel √Ālvarez de Toledo ¬ęUn d√≠a me dijo, yo no puedo m√°s, despu√©s de tres a√Īos pintando en una sola tela, no doy m√°s quiero salir, quiero otra perspectiva¬Ľ y agrega que inspir√°ndose en el l√≠quido que les pon√≠an a los cohetes que volv√≠an de la luna a amerizar¬† Garc√≠a Uriburu dijo ¬ę¬ŅY si yo pinto, salgo de esto de pintar en un cuadrado?(‚Ķ) quiero hacer otra perspectiva. Bueno, voy a pintar la naturaleza. Si yo puedo pintar y en Venecia puedo hacerlo‚Ķ puedo pintar Venecia. Entonces yo respiro y respira la perspectiva y cambia‚Ķy hacemos un paso porque es un encierro estar siempre en una tela¬Ľ (Fundaci√≥n Nicol√°s Garc√≠a Uriburu, s.f).

Resulta clave contextualizar esta necesidad de cambiar de perspectiva de Garc√≠a Uriburu y su contemporaneidad con la obra de Jacques Lacan en el momento pol√≠tico en el que se enmarcan. Cuenta Andr√©s Duprat que La ¬ęColoraci√≥n del Gran Canal de Venecia¬Ľ se llev√≥ a cabo ¬ęel 19 de Junio de 1968, en el marco de la Bienal de Venecia¬† y con una actitud contraria¬† e impugnatoria¬† hacia los modos como se organizaba ese evento, el artista argentino ti√Ī√≥ de verde las aguas del Gran Canal¬Ľ (‚Ķ)¬ęUriburu hab√≠a logrado con ello un golpe maestro, una espl√©ndida demostraci√≥n de higiene moral del arte¬Ľ (Fundaci√≥n Nicol√°s Garc√≠a Uriburu, s.f) seg√ļn las palabras del cr√≠tico de arte franc√©s Pierre Restany, que por esta obra¬† nombrar√≠a a Garc√≠a Uriburu ¬ęEl Hombre Verde del Sur¬Ľ.

El p√°lpito revolucionario del mayo franc√©s todav√≠a estaba en el aire- ahora tambi√©n en el agua- y mientras tanto, Jacques Lacan dictaba su seminario n√ļmero 16 titulado ¬ęLas paradojas del acto anal√≠tico¬Ľ. ¬ŅCausalidad significante?

La verdadera paradoja del acto, es que √©ste funda un saber sobre presupuestos que ignora; es decir; se produce algo de la ¬ęconversi√≥n en la posici√≥n que resulta del sujeto en cuanto a su relaci√≥n al saber¬Ľ (Lacan, 1967-1968, p.18), hay algo del orden de una invenci√≥n.

Si, en ocasiones, este acto se presenta bajo coordenadas como las de C√©sar y el Paso del Rubic√≥n, es porque tiene algo de la estofa de lo que Lacan llam√≥: ¬ęsegunda muerte¬Ľ que define a la altura del Seminario 8 como lugar en el cual ‚Äúel hombre aspira a aniquilarse (‚Ķ) para inscribirse en los t√©rminos del ser (‚Ķ); aspira a destruirse all√≠ donde se eterniza‚ÄĚ. El correlato subjetivo de la segunda muerte ¬ęse trata de aquel no sab√≠a que les inscrib√≠ en lo alto del grafo en la l√≠nea llamada de la enunciaci√≥n fundamental de la topolog√≠a del inconsciente¬Ľ (Lacan, 1960-1961, p.119; 120); es justamente a nivel de la enunciaci√≥n, d√≥nde se percibe la intr√≠nseca relaci√≥n entre acto y sublimaci√≥n, tanto el acto como la obra dicen algo, comparten la dimensi√≥n del decir.

A la altura del Seminario 7 Lacan delinea el concepto de sublimaci√≥n diciendo que ¬ęes la satisfacci√≥n de la tendencia, en el cambio de su objeto, sin represi√≥n¬Ľ. ¬ęRealizar su deseo se plantea siempre desde una perspectiva de condici√≥n absoluta, en la medida en que la demanda est√° a la vez m√°s ac√° y m√°s all√° de ella misma, articul√°ndose con el significante ella demanda siempre otra cosa(‚Ķ)¬Ľ ¬ęPor eso la cuesti√≥n de la realizaci√≥n del deseo se formula necesariamente desde una perspectiva de Juicio Final¬Ľ( Lacan, 1959-1960, p.359,360,361)

¬ŅSab√≠a acaso Nicol√°s G. Uriburu, y por qu√© no, los j√≥venes estudiantes franceses, el car√°cter inaugural de su acto? Se podr√≠a decir que lo experimentaron apr√©s-coup. Ambos eventos permiten expandir el campo de lo posible, sostenidos en una acci√≥n – ¬ęAl principio era la acci√≥n¬Ľ (Lacan, 1967-1968, p.52) – que permite la ¬ęinscripci√≥n en alguna parte¬Ľ. ¬ęSi un d√≠a, por franquear un cierto umbral yo me pongo fuera de la ley, ese d√≠a mi motricidad tendr√° el valor de acto¬Ľ. (Lacan, 1967-1968, p.8) Este ponerse fuera de la ley, indica que tanto en el acto; como en la sublimaci√≥n el sujeto franquea un l√≠mite con respecto a su relaci√≥n con el Otro, deja de suponerle el saber, ya no se autoriza en √©l. ¬ęLa Coloraci√≥n del Gran Canal¬Ľ fue un momento de inflexi√≥n en la carrera de Nicol√°s G. Uriburu; ampliar el alcance de su obra al ¬ęsalir de la galer√≠a cerrada y entrar en el espacio vital con la gente¬Ľ (CePIA, 2014); pasar a ser un comunicador de su compromiso personal relacionado con el cuidado del medio ambiente.

Se produce en su perspectiva un viraje, √©tico y est√©tico, que podr√≠a pensarse como un acto si consideramos el ¬ęcar√°cter inaugural¬Ľ (Lacan, 1967-1968, p.52) del mismo en el sentido que este primer paso posibilit√≥ luego toda una serie de intervenciones art√≠sticas similares: el proyecto Matanza- Riachuelo que consisti√≥ en te√Īir de verde las aguas del Riachuelo, para reclamar el saneamiento definitivo de la cuenca. Tambi√©n la plantaci√≥n llamada ¬ęR√≠o Verde¬Ľ, que llev√≥ a cabo durante catorce a√Īos, todos los 9 de Julio plant√≥ la Avenida 9 de Julio con √°rboles aut√≥ctonos, obra en la cual participaron artistas como Marta Minuj√≠n y Mar√≠a Elena Walsh, entre otras.

En Garc√≠a Uriburu encontramos una clara posici√≥n subversiva, que se imbrinca en lo pol√≠tico a partir de la Coloraci√≥n del Gran Canal y se observa en su obra relacionada con la cartograf√≠a donde pone ¬ęel sur arriba porque siempre est√° abajo y en un planeta que gira¬† no tiene por qu√© estar siempre abajo es una idea colonialista que indica los lugares que nos avasallaron¬Ľ (CePIA, 2014) ¬Ņ Podr√≠amos pensar que en su acto Garc√≠a Uriburu enuncia, o denuncia,¬† una p√©rdida de consistencia del lugar del Otro colonialista o con el Otro del saber del arte de la Bienal de Venecia, a la cual no estaba invitado, para autorizarse a s√≠ mismo en una certidumbre anticipada?

Lacan, a la altura del Seminario 15, dice que ¬ęel acto, en s√≠, est√° siempre en relaci√≥n con un comienzo, (‚Ķ) y ese comienzo es l√≥gico¬Ľ (Lacan, 1967-1968, p.55). Si la posibilidad del acto conlleva la ca√≠da de la suposici√≥n del saber; la l√≥gica del comienzo del acto de la que habla Lacan podr√≠a pensarse como del orden de aserto subjetivo. En el texto ¬ęEl tiempo l√≥gico y el aserto de certidumbre anticipada¬Ľ, Lacan define a trav√©s de la modulaci√≥n de tres tiempos el recorrido subjetivo que permite emitir un juicio asertivo; ¬ęel juicio asertivo se manifiesta aqu√≠ por un acto, todo juicio es esencialmente un acto¬Ľ. El acto de concluir corresponde al tercer tiempo del aserto, momento en el cual el sujeto se adelanta a su certidumbre profiriendo un juicio del cual sus efectos constatar√° despu√©s:

¬ęse adelanta a su certidumbre, debido a la tensi√≥n temporal de la que est√° cargado subjetivamente, y que bajo la condici√≥n de esa anticipaci√≥n misma , su certidumbre se verifica a trav√©s de la descarga de esa tensi√≥n, para que finalmente la conclusi√≥n¬† no se funda ya sino en instancias¬† temporales totalmente objetivadas, y que el aserto se desubjetivice hasta el grado m√°s bajo¬Ľ (Lacan, 2008, p.203)

¬ŅQu√© quiere decir que el acto este desubjetivizado en su grado m√°s bajo? Demuestra que el acto se inscribe el paso de la identificaci√≥n con la insignia del Otro a la identificaci√≥n con un real, porque es a trav√©s del acto como surge la dimensi√≥n del objeto a. A la altura del Seminario 10 Lacan plantea que ¬ęel a inaugura el campo de la realizaci√≥n del sujeto y, en adelante, conserva ah√≠ su privilegio, de modo que el sujeto en cuanto a tal solo se realiza en objetos que son de la misma serie que ocupa el a. Son siempre objetos cesibles, y son los que hace desde mucho tiempo se llama las obras¬Ľ.

Si, en la sublimaci√≥n, la satisfacci√≥n de la tendencia permite el cambio de objeto, o esa tensi√≥n temporal a la altura del ¬ęEl tiempo l√≥gico‚Ķ¬Ľ, decanta en un juicio asertivo; es ¬ęporque ella est√° marcada profundamente por la articulaci√≥n significante¬Ľ (Lacan, 1959-1969, p.360).

Se enlazan de este modo la noci√≥n de acto y sublimaci√≥n en la obra de Nicol√°s Garc√≠a Uriburu, teniendo como resorte una posici√≥n subversiva del sujeto a nivel de su enunciaci√≥n ya que ‚Äúhablamos de acto cuando una acci√≥n tiene el car√°cter de una manifestaci√≥n significante en la que se inscribe lo que podr√≠a llamarse el estado del deseo¬Ľ (Lacan, 1962-1963, p.342) La satisfacci√≥n sin represi√≥n, es decir la posibilidad de sublimar, no es m√°s que el paso de no saber a saber que ¬ęque el deseo no es m√°s que la metonimia del discurso de la demanda¬Ľ.(Lacan, 1960-1961,p.360)


BIBLIOGRAFIA

РLacan, J (1959-1960) El seminario de Jacques Lacan; libro 7: La ética del psicoanálisis Buenos Aires, Paidós.
РLacan, J (1960-1961) El seminario de Jacques Lacan: libro 8: La transferencia Buenos Aires, Paidós.
РLacan, J (1962-1963) El seminario de Jacques Lacan: libro 10: La angustia Buenos Aires, Paidós.
– Lacan, J (1967-1968) ‚ÄúEl acto psicoanal√≠tico‚ÄĚ, Buenos Aires.
– Lacan, J (2008) Escritos I, Buenos Aires, Siglo Veintiuno editores.
РSecretaria de Cultura, Presidencia de la Nación [CePIA]. (2014, Marzo 17). Capítulo 6: ARTISTAS Nicolás García Uriburu [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=3lkhIO0-dYA
РFundación Nicolás García Uriburu Venecia en Clave Verde. [Archivo de video]. Recuperado de https://www.nicolasuriburu.com.ar/
РMarcello Dantas (2018). Bienal Sur. Bitácora: Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de américa del Sur. https://bienalsur.org/es/bitacora/285