Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

El Gran Otro | Miťrcoles 17 de Octubre de 2018

Arriba

Top

Claridad, o el arte de la lucha

<!--:es-->Claridad, o el arte de la lucha <!--:-->

ARTE

Por Barbara Roesler

La pol√©mica revista de Antonio Zamora inspir√≥ una muestra que intenta reflejar la cosmovisi√≥n del grupo Boedo, impulsor en el siglo pasado de la idea de la ¬ęrevoluci√≥n a trav√©s del arte¬Ľ.

El error del arte y de los artistas es creer

que el arte sólo tiene que ver con el arte.

Elías Castelnuovo

Corr√≠an los convulsionados a√Īos 20. Ya desde principios de siglo, las ideas pol√≠ticas que propon√≠an la ruptura con los modelos hasta entonces en boga se hab√≠an expandido por el mundo. Con la llegada de la nueva d√©cada, no solo se observaba la materializaci√≥n de algunas de estas premisas sino algo que, en otros tiempos, hubiese sido una quimera: el arte hab√≠a recogido el guante y se hab√≠a vuelto pol√≠tico. Surgieron as√≠ las vanguardias est√©ticas, que tanto en la literatura como en la pintura pusieron √©nfasis en la idea revolucionaria en todas sus aristas.

Como no pod√≠a ser de otra manera, en esta parte del globo la intelectualidad tambi√©n se vio influenciada por el acontecer mundial. Escritores, pintores, dibujantes y artistas en general hicieron suyo el concepto de que era necesario romper con los modelos modernista y rom√°ntico que hab√≠an llegado, casi sin discusi√≥n, del siglo anterior. En Buenos Aires, este movimiento se concentr√≥ en dos grupos, que se reun√≠an en torno a dos puntos neur√°lgicos de la ciudad: los arrabaleros de Boedo, abocados al arte ¬ęsocial y revolucionario¬Ľ, y los refinados de la calle Florida, que buscaban el cambio pero solo a nivel est√©tico. Cada uno contaba con sus publicaciones de divulgaci√≥n de las √ļltimas tendencias, las revistas Claridad y Mart√≠n Fierro, respectivamente, eran sus bastiones.

El Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), de la mano del curador Sergio Baur, decidi√≥ que toda esta ¬ęmovida est√©tica¬Ľ no pod√≠a quedar en el olvido, por lo que desde hace dos a√Īos intenta rescatar lo mejor de cada una para el visitante del museo. As√≠ como en 2010 realiz√≥ una muestra en honor al grupo Florida y su emblem√°tica Mart√≠n Fierro, en 2012 present√≥ Claridad, la vanguardia en lucha, una exposici√≥n en la que no faltaron primeras ediciones de libros emblem√°ticos, ilustraciones, ejemplares de esta revista ni de otras editadas por los mismos autores y que tambi√©n forman parte de este corpus tan especial como pol√©mico. La intenci√≥n es mostrar al p√ļblico el accionar de este grupo en el per√≠odo comprendido entre 1920 y 1940, tomando como punto de partida la revista Claridad. Revista de arte, cr√≠tica y letras, de Antonio Zamora. As√≠, Baur concluye su programa expositivo sobre la modernizaci√≥n art√≠stica de la Argentina, iniciado con la muestra El peri√≥dico Mart√≠n Fierro en las artes y en las letras (1924-1927) en 2010.

La vida de Claridad, en seis pasos

La exposición se encuentra dividida en seis bloques temáticos, que recorren el devenir de los intelectuales que, agrupados bajo el halo editorial de Zamora, intentaron cambiar la sociedad y acercar las expresiones estéticas a quien, para ellos, debía ser su verdadera destinataria: la clase trabajadora. Inicia con Los charcos rojos, título de una novela del escritor Bernardo González Arrillo, de 1927. Este sector testimonia las tensiones generadas por la modernidad que dieron paso al surgimiento de las escuelas de vanguardia, primero en Europa y luego en América Latina. El descontento social, la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa encuentran sus correlatos en las obras que sellan el inicio del recorrido, y en las que se observa cómo el choque con lo que sucedía en el país y en el mundo fomentó la idea del arte como un modo de expresión de lo que sucedía.

Sigue Las puertas de Babel, tal y como H√©ctor P. Blomberg nombr√≥ uno de sus libros en 1920. Este n√ļcleo est√° dedicado a las transformaciones sociales de esos a√Īos, con especial hincapi√© en lo que acontec√≠a en las f√°bricas y el campo. Es importante recordar que, en enero de 1919, se produjeron en Buenos Aires los incidentes en los Talleres Vasena, reclamos salariales y laborales que quedaron inmortalizados en la historia argentina como la Semana Tr√°gica.

Los destinos humildes, el siguiente bloque tem√°tico, toma su denominaci√≥n de un libro de poemas de Le√≥nidas Barletta de 1938. All√≠ se puede ver a los protagonistas de toda la obra est√©tica del grupo Boedo: el mendigo, el vagabundo, los pescadores, los ¬ęviejos desesperados¬Ľ, la ¬ęmadre del pueblo¬Ľ y el humilde, entre otros. Inmortalizados en el arte social de los Artistas del Pueblo, que ilustraron tapas de libros y revistas; en los grabados y pinturas de c√©lebres como Xul Solar, Emilio Petorutti, Adolfo Bellocq, Norah Borges y Pablo Picasso y en la prosa de El√≠as Castelnuovo, Roberto Mariani, √Ālvaro Yunque y C√©sar Tiempo, el obrero en su vida cotidiana, las protestas sociales y el devenir de los sin techo encontraron su lugar en el arte. ¬ęComo nosotros proced√≠amos de las clases humildes, no empezamos a escribir para los ricos, no luch√°bamos por crear una nueva literatura, sino una nueva sociedad [‚Ķ] Sosten√≠amos dos cuestiones fundamentales: que el arte ten√≠a una funci√≥n social, y que si el arte no se ocupaba del pueblo, el pueblo no ten√≠a por qu√© ocuparse del arte¬Ľ, escribi√≥ Le√≥nidas Barletta en 1939, aclarando cualquier duda que cupiese sobre la intenci√≥n claramente arraigada a las masas de este grupo.

El cuarto sector fue llamado El arte y las masas, en honor a la obra de El√≠as Castelnuovo de 1935. Su intenci√≥n es reflejar, mediante escritos y grabados, c√≥mo los intelectuales del arrabal hicieron suya la idea de ¬ęarte heroico¬Ľ, de una labor que va m√°s all√° de los sentimentalismos literarios para dar cuenta de una realidad escueta y dolorosa, que s√≥lo puede ser comprendida, amada y dignificada. En ese sentido, la editorial Claridad ‚ÄĒproyecto que sostuvo la revista y otras publicaciones del grupo Boedo‚ÄĒ se destac√≥ por ser una empresa cultural con clara raigambre social que buscaba la integraci√≥n.

Retomando el t√≠tulo de una obra que Ra√ļl Gonz√°lez Tu√Ī√≥n escribi√≥ en 1936, La Rosa Blindada introduce al visitante en los a√Īos tr√°gicos del ascenso de los totalitarismos en el mundo, desde la Guerra Civil espa√Īola hasta el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial. A trav√©s de la mirada de artistas y escritores, se sienta una clara y f√©rrea posici√≥n en contra de las dictaduras. Ejemplo de ello es la menci√≥n de la novela de El√≠as Castelnuovo Resurrecci√≥n: Impresiones de una conciencia libre sobre la epopeya heroica del pueblo espa√Īol, publicada en 1938, que se constituy√≥ como la primera editada en Am√©rica sobre la contienda ib√©rica.

El recorrido finaliza con el sector denominado Versos de la calle, el primer libro de √Ālvaro Yunque que lleg√≥ a las librer√≠as, que data de 1924. All√≠ pueden apreciarse ediciones originales de la generaci√≥n literaria de Boedo, con t√≠tulos como El gato escaldado o La musa de la mala pata, de Nicol√°s Olivari, El amor agresivo, de Roberto Mariani, y 300 millones o El juguete rabioso de Roberto Arlt; ejemplares de las revistas La Campana de Palo y Leopl√°n; pel√≠culas hollywoodenses de la √©poca; ilustraciones de artistas como Pablo Picasso, Adolfo Bellocq y Abraham Regino Vigo, entre otros; y hasta la reproducci√≥n de un manuscrito original, acompa√Īado por ilustraciones del propio autor, de Federico Garc√≠a Lorca.

Para el pueblo lo que es del pueblo

La d√©cada del 20, a nivel intelectual, se caracteriz√≥ en Buenos Aires por la discusi√≥n te√≥rica entre dos grupos, en principio antag√≥nicos: el de Boedo y el de Florida. No se trat√≥ solo de dos puntos de la cartograf√≠a urbana porte√Īa, sino que constituyeron enclaves culturales con rasgos bien distintos y definidos. Mientras que Florida, la calle c√©ntrica y elegante, respond√≠a al ideario de la clase media porte√Īa, cosmopolita, modernizadora y √°vida de las novedades europeas, las del ¬ęverdadero arte¬Ľ, los arrabaleros de Boedo reivindicaban a los sectores m√°s populares con viejos contenidos criollos ‚ÄĒcomo la cultura payadoresca, el circo de la segunda parte y el tango‚ÄĒ mezclados con elementos tra√≠dos por los inmigrantes que hablaban de anarquismo y socialismo. As√≠, de manera esquem√°tica, puede hablarse de una polarizaci√≥n cultural Boedo-Florida, cada una con sus publicaciones caracter√≠sticas. En ese sentido, Claridad y Mart√≠n Fierro respectivamente marcaron no una √©poca y fueron hitos de dos posturas tan antag√≥nicas como innovadoras.

Claridad. Revista de arte, cr√≠tica y letras fue una creaci√≥n de Antonio Zamora, que se public√≥ entre 1926 y 1941 y que continu√≥ a otras de la misma corriente intelectual como Los Pensadores, La Campana de Palo, D√≠namo, Extrema Izquierda, Revista del Pueblo y una originaria Claridad de 1919, dirigida por Jos√© P. Barreiro. Zamora ¬ęno es el primero que se hace cargo de la causa popular, ya sea desde la denuncia o desde la cuesti√≥n m√°s pedag√≥gica¬Ľ, explica a El Gran Otro Gabriela Garc√≠a Cedro, profesora de la materia Problemas de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires y autora del libro Boedo y Florida: una antolog√≠a cr√≠tica. En ese sentido, la especialista destac√≥ tambi√©n como antecedente a la revista francesa Clart√©, de Henri Barbusse y Romain Rolland, que tuvo repercusi√≥n ¬ęen toda Am√©rica Latina¬Ľ por aquellos a√Īos.

En las p√°ginas de Claridad, autores como El√≠as Castelnuovo, Lorenzo Stanchina, Le√≥nidas Barletta, Roberto Mariani, Gustavo Riccio, √Ālvaro Yunque, Juan Pedro Calou y C√©sar Tiempo, entre otros, desplegaron toda su pluma para difundir una literatura que se acercaba a los lectores proletarios con eximia calidad. Retomaron a Ibsen, Gorki, Tolstoi, Hamsun, France, Zola, Lenin, Marx, Kropotkin y Bakunin, y los mezclaron con autores argentinos positivistas y liberales del siglo XIX como Echeverr√≠a, Sarmiento, Alberdi, Ingenieros y tantos otros, en un collage muy usual para los escritores de la izquierda argentina de la √©poca.

Desde Boedo al 800, este proyecto ideol√≥gico ‚ÄĒconformado, principalmente, por la revista y la editorial del mismo nombre‚ÄĒ a trav√©s de los a√Īos fue volc√°ndose a lo estrictamente pol√≠tico, con foco central en la cultura del obrero rioplatense y latinoamericano, pero sin olvidar su lucha contra los totalitarismos reinantes en el mundo.

La polémica Boedo-Florida, hoy

¬ęLa famosa, a esta altura, pol√©mica entre ambos grupos ‚ÄĒen un punto‚ÄĒ contin√ļa vigente hasta hoy. Fundamentalmente, porque no se resolvi√≥. La descalificaci√≥n existi√≥, desde ya. La pol√©mica tambi√©n, pese a que algunas veces se quiera desde√Īar este asunto. Pero es importante se√Īalar tambi√©n los puntos de contacto entre ambos grupos¬Ľ, opina Garc√≠a Cedro, al tiempo que a√Īade: ¬ęMe parece que lo que perdura es una versi√≥n cristalizada de la cr√≠tica especializada que asume a Florida como los ‚Äúganadores‚ÄĚ y a Boedo como aquellos que, preocupados por cuestiones sociales, hac√≠an ‚Äúmala literatura‚ÄĚ. Y los binarismos nos gustan tanto, que solemos intentar etiquetar la producci√≥n posterior con estos r√≥tulos, por econom√≠a, sin tomar en cuenta las particularidades¬Ľ. Esto significa que, por un lado, al analizar la producci√≥n est√©tica de las d√©cadas del 20 y el 30 del siglo pasado es ineludible marcar las diferencias de estos dos grupos art√≠sticos hegem√≥nicos, tendencia que arrastra al estudioso a pasar por alto, aunque evidentes, ciertos rasgos en com√ļn, materializados, por ejemplos, en autores que escribieron para las publicaciones de ambas corrientes. Por otro lado, tambi√©n, este binomio tan arraigado simplific√≥ las investigaciones de los fen√≥menos art√≠sticos que le siguieron. Tal es la fuerza de Boedo y Florida.

¬ęEn los 60 hubo una relectura de esa pol√©mica por parte de varios integrantes de Florida y de Boedo ‚ÄĒexplica Garc√≠a Cedro‚ÄĒ. Quienes se encargan de defender la posici√≥n de Boedo desde sus itinerarios posteriores son Castelnuovo y Barletta. En la ‚Äúversi√≥n distinta‚ÄĚ que propone Barletta, traza un itinerario que va de los 20 a los 60 en el que incluye como continuadores de Boedo a escritores como Beatriz Guido o David Vi√Īas. Igual, creo que eso tiene que ver con estrategias de legitimaci√≥n posteriores¬Ľ.

¬ęEn las p√°ginas de Claridad se agruparon los vanguardistas convencidos de que el arte no deb√≠a ser ajeno a las necesidades del pueblo, que la literatura y las artes pl√°sticas pose√≠an la capacidad de hacer consciente la realidad y, tambi√©n, de mejorarla¬Ľ, opina Guillermo Alonso, director del Museo Nacional de Bellas Artes. Por ello, no sin raz√≥n, se la recuerda como la ¬ętribuna del pensamiento de la izquierda de la vanguardia argentina¬Ľ.

@BarbyRoesler

[showtime]