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El Gran Otro | Miťrcoles 17 de Octubre de 2018

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Por el derecho a disfrutar de la ciudad en la que vivimos

<!--:es-->Por el derecho a disfrutar de la ciudad en la que vivimos<!--:-->

Un grupo de ciudades de América Latina y Europa unieron fuerzas para llevar adelante un proyecto cuya intención es recuperar el derecho de las personas, y en especial de las mujeres, a disfrutar de la ciudad en la que viven.

 

Por Gustavo Borda

 

Cada semana, tres millones de personas se incorporan a la cotidianidad de las ciudades de los pa√≠ses en desarrollo. Seg√ļn datos recientes de Naciones Unidas, en la actualidad m√°s de la mitad de la poblaci√≥n mundial vive en urbes. Espacios que rara vez suelen brindar igualdad de oportunidades de participaci√≥n, desarrollo y seguridad a hombres y mujeres. Ante este panorama, que suele reflejarse en una disminuci√≥n de la calidad de vida y la protecci√≥n social (fundamentalmente de las mujeres, que son quienes en mayor medida engrosan las cifras de los denominados pobres urbanos ‚ÄĒdebido a su mayor dificultad para acceder a un empleo formal‚ÄĒ), un grupo de ciudades de Am√©rica Latina y Europa, entre ellas Bogot√° (Colombia), Escaz√ļ (Costa Rica), Diadema (Brasil), Mor√≥n (Argentina) y Sant Boi de Llobregat (Espa√Īa), y la organizaci√≥n ¬ęMujer y Sociedad¬Ľ (Per√ļ) unieron fuerzas para desarrollar en conjunto un proyecto cuya intenci√≥n principal fue el recuperar el derecho de las personas, y en especial de las mujeres, a disfrutar con libertad de la ciudad en donde viven. La iniciativa llev√≥ el nombre de Derecho a una Ciudad Segura y Equitativa para las Mujeres, y apunt√≥ a lograr que la transversalidad de g√©nero estuviera presente en las pol√≠ticas p√ļblicas, y a instalar, en cada uno de los territorios de las ciudades parte de esta experiencia, aprendizajes que contribuyesen a desarrollar capacidades y habilidades vinculadas con el tema. En un mundo donde el espacio p√ļblico es pensado y construido en funci√≥n de las necesidades y los modos de circulaci√≥n de los varones, el proyecto Derecho a una Ciudad Segura y Equitativa para las Mujeres se propuso, entre otras cosas, garantizar que las mujeres pudieran circular libres de todo tipo de violencia por las ciudades.

 
La idea de avanzar con este proyecto surgi√≥ en 2007, en el Seminario Eurolatinoamericano de la Red Mujeres y Ciudad ¬ęM√°s mujeres y m√°s democracia¬Ľ, realizado en Quito. Fue en este √°mbito donde apareci√≥ la necesidad de reunir y capacitar a los representantes de diversos espacios de gesti√≥n de pol√≠ticas p√ļblicas en perspectiva de g√©nero. Si bien en los √ļltimos diez a√Īos se han dado importantes avances en la inclusi√≥n de la perspectiva de g√©nero y los derechos de las mujeres, la situaci√≥n est√° lejos de ser la ideal, lo cual queda claramente evidenciado por algunos datos de la realidad. En el reciente encuentro anual de la Asociaci√≥n de Mujeres Jueces de Argentina (AMJA), celebrado en Santiago del Estero, del que participaron unas 200 juezas y agentes judiciales del pa√≠s, se hizo hincapi√© en la necesidad de capacitarse sobre un tema que solo en el primer semestre de 2012 en el pa√≠s tuvo 119 mujeres o ni√Īas v√≠ctimas de femicidio o femicidio vinculado, y otras 50 que se encuentran en estado de gravedad. Situaci√≥n que llev√≥ al Congreso Nacional a debatir la inclusi√≥n de la figura de ¬ęfemicidio¬Ľ en el C√≥digo Penal, tal como sucede en pa√≠ses como Nicaragua, Bolivia, Per√ļ, Chile, Costa Rica, Colombia, El Salvador, Guatemala y M√©xico. ¬ęEn los √ļltimos a√Īos hemos estado viviendo una especie de desaceleraci√≥n en cuanto al avance de la defensa de los derechos de las mujeres y de la labor que deben realizar los gobiernos locales. Existen muchos logros pero todav√≠a faltan saltos cualitativos importantes para lograr la igualdad y la equidad de g√©nero; los gobiernos locales tienen una responsabilidad de respuesta para mejorar la calidad de vida de m√°s de la mitad de la poblaci√≥n de sus ciudades, por lo que es indispensable que tomen acciones para incorporar la perspectiva de g√©nero en la planificaci√≥n y ejecuci√≥n de las pol√≠ticas p√ļblicas y contribuir a promover el derecho a una ciudad segura y equitativa para las mujeres¬Ľ, dice Celia V√≠quez, representante de la ciudad de Escaz√ļ, Costa Rica.
La idea del proyecto Derecho a una Ciudad Segura y Equitativa para las Mujeres es, precisamente, que la sociedad civil visibilice la violencia de g√©nero en las ciudades y pueda capacitarse en perspectiva de g√©nero. Uno de los logros de este proyecto fue la publicaci√≥n del Manual de herramientas para el monitoreo de la transversalidad de g√©nero en las pol√≠ticas p√ļblicas, en el cu√°l se describe bien qu√© se entiende por ¬ęciudades seguras y equitativas para las mujeres¬Ľ.

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Para la elaboraci√≥n de este manual, se redact√≥ el marco te√≥rico con el que se trabaj√≥ en el proceso de monitoreo y de capacitaciones llevadas a cabo en cada una de las ciudades. Adem√°s se dise√Ī√≥ una escala de medici√≥n de la transversalidad de g√©nero en las pol√≠ticas p√ļblicas, con el objetivo de institucionalizar esas herramientas en los gobiernos participantes y profundizar el trabajo en g√©nero de cada una de las urbes.
¬ęLas condiciones en materia de g√©nero son variadas en cada ciudad, aunque la cimiente de discriminaci√≥n y las brechas de g√©nero est√°n presentes en todas por igual. Si bien existen avances en los pa√≠ses europeos y en Am√©rica del Sur, todav√≠a nos queda un largo camino por recorrer¬Ľ, afirma V√≠quez. Desde un comienzo, la idea de esta iniciativa, que cont√≥ con una amplia participaci√≥n ciudadana en todas las ciudades, fue que no sean solamente las mujeres feministas y las hist√≥ricas las que se sumaran a la idea, sino que sea una herramienta que sirviese para unir diversas fuerzas que estuviesen interesadas en ser parte de una gran red social vinculada al tema. Entre otros logros, este proyecto permiti√≥, por ejemplo, que en la ciudad de Bogot√° se comenzar√° a medir la violencia hacia las mujeres en el espacio p√ļblico, a partir de la transversalidad del enfoque de g√©nero en el sistema de informaci√≥n de violencias y delitos; adem√°s de que en la ciudad de Diadema se creara la Coordenadoria de la Mulher; y que en la de Escaz√ļ se comenzar√° a trabajar en la incorporaci√≥n de un lenguaje m√°s inclusivo. Por su parte, en Mor√≥n, la iniciativa hizo que se instalara un nuevo concepto: el de seguridad humana; y en Sant Boi, Espa√Īa, que se implementara un acuerdo de nuevos usos del tiempo, realizado a partir de la identificaci√≥n (mediante la construcci√≥n de indicadores) de las formas de emplear, distribuir y organizar el tiempo en la ciudad. ¬ęPara Escaz√ļ, este proyecto fue muy importante, ya que el intercambio de experiencias entre las ciudades que participaron de √©l fortaleci√≥ el trabajo en g√©nero en nuestra ciudad. Tenemos la convicci√≥n de que el proyecto requiere un trabajo m√°s profundo y con constante seguimiento¬Ľ, dice Celia.
Cabe destacar que la apropiación del proyecto por parte de las ciudades integrantes de la red fue realizada respetando las diferencias y las identidades de cada una. Esto permitió que pudieran establecer sus propias prioridades, su modalidad y su estrategia de trabajo.

 
La ejecución del proyecto Derecho a una Ciudad Segura y Equitativa para las Mujeres fue una fabulosa herramienta que contribuyo a fortalecer las políticas de género en varias ciudades de la región, y un gran aporte a la construcción de ciudades con perspectiva de género.
Lo es igual a decir: ciudades donde las necesidades y el uso diferenciado del espacio p√ļblico entre varones y mujeres fueran innovadores; y en las que el concepto de seguridad no estuviese unidimensionalmente ligado al delito y la criminalidad, sino que fuera trabajado articuladamente con las pol√≠ticas de desarrollo estrat√©gico y urbanismo.
Una ciudad segura es, por sobre todas las cosas, una ciudad donde todos y todas pueden ejercer libremente sus derechos (vivienda, trabajo, libertad…).