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26 abril, 2019

Entrevista a Facundo de Zuviría – Curador de la Muestra Mundo Propio, Fotografía Moderna Argentina 1927-1962

Por Mariana Gioiosa

Entrevista a Facundo de Zuviría – Curador de la Muestra Mundo Propio, Fotografía Moderna Argentina 1927-1962

Fotógrafo de trayectoria internacional, «archivista» de fotografías, fotonovelas, fotolibros y materiales relacionados. «Si bien mi actividad central es la de fotógrafo, los archivos, el rescate de información e imágenes vinculadas a la historia de esta expresión artística, siempre me apasionó», asegura.

También se dedica al ámbito institucional, armando colecciones y dirigiendo proyectos de rescate de fotografías patrimoniales para instituciones como la Fundación Antorchas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Banco Nacional Holandés (RaboBank), entre otros.

Estos intereses que acompañan a de Zuviría desde siempre, se ponen de manifiesto en esta exposición y permiten redescubrir a fotógrafos destacados que habían quedado en el olvido. Además, despliega un amplio abanico de distintas manifestaciones estéticas que se dieron en Argentina en aquella época y relacionan a la fotografía con otros lenguajes artísticos como la pintura, la novela o la poesía.

Otro punto a resaltar, son los textos que acompañan los variados ejes temáticos. Se percibe en ellos un permanente intento de parte de los fotógrafos para equiparar está  técnica con las demás artes visuales, ya que por mucho tiempo fue considerada meramente un oficio o un arte menor.

-¿Cómo surgió esta propuesta de trabajo?

Eduardo Costantini y el equipo del MALBA me hicieron la propuesta. Como fotógrafo,  me especialicé en la Fotografía Moderna Argentina. Seguramente me influenció conocer a  Horacio Coppola, fui su discípulo y trabajamos juntos.

– 250 fotografías de aproximadamente 25 fotógrafos, tanto argentinos como extranjeros, obras que provienen tanto de colecciones públicas como privadas del país y algunas copias del exterior ¿Cómo pensaste el texto curatorial?

Me resultó muy sencillo darle orden a las ideas, imágenes y textos seleccionados, porque el material me es familiar, pero por otro lado muy complejo, porque no hay una única línea, sino distintos grupos de obras que se interrelacionan

– «Sentado frente a tu escritorio, un libro en las manos, tus ojos abandonan la lectura. A tu derecha ha quedado abierto el cuarto cajón, el último: has olvidado el porqué. Ahora tu mirada desciende, vertical, recorre las tres manijas de los cajones superiores, cerrados. Se te ocurre: “Muro de tres pisos”. Y te sorprende, vista aérea, el espacio rectangular “Un patio”. Y en el fondo: “! El antifaz negro! !Mi escuadra de 5º Grado B! La regla de ébano del abuelo” Sí “patio de los recuerdos…” »  ¿Por qué comienza la muestra con este texto?

Es el texto que acompaña  la foto Mundo Propio, considero que le da origen a la modernidad en la fotografía argentina, por ser la primera que desarrolla este lenguaje subjetivo y simbólico. En este espacio inicial, se encuentran también las primeras abstracciones del artista. Este artista se involucró con el arte desde muy joven. A los 17, 18 años salía del colegio para escuchar conferencias y charlas de arte.

 

 

-¿Cuáles son los trabajos más destacados de la muestra?

El material inédito Sivul Wilenski y los fotomontajes e ilustraciones fotográficas de un personaje fascinante poco conocido llamado Augusto Vallmitjana.

El destacado aporte de la fotógrafa Gisèle Freund, muy cercana a Victoria Ocampo. Ella vivió 3 años en Argentina durante la segunda guerra mundial y fotografió a personajes de la cultura de nuestro país. Fueron las primeras fotografías a color en el ámbito local.

También se encuentra el sobresaliente aporte de George Fridman, fotógrafo húngaro que vivió en Francia, participó en la industria de Hollywood  como cineasta. En la década del 50 cuando se encontraba radicado en Buenos Aires, fue convocado por el director de la Editorial Abril para producir fotonovelas con calidad cinematográfica. Cada fotografía contenía una historia. Formó parte de La Carpeta de los Diez, junto a otros artistas que se encuentran en la muestra como Annemarie Heinrich y Anatole Saderman. Se pueden apreciar dentro de vitrinas documentos y recortes pertenecientes al Grupo de los Diez y el Grupo Forum. Ambos se caracterizaron por acentuar la mirada del autor durante la toma fotográfica, a diferencia de La Bauhaus, la escuela de moda de ese momento.

El fotógrafo egipcio Sameer Makarius sorprende. Por un lado, se puede apreciar su serie de abstracciones de los años 50 completamente desconocida hasta esta  exposición. De igual forma sobresale su serie “bíblica” en la que intervino a mano negativos fotográficos de una manera pictórica y luego realizó impresiones. El resultado  obtenido fueron representaciones de personajes sagrados o quimeras. Este trabajo estuvo frente al público por primera vez en 1961 en la galería Peuser en la transcendente muestra” La Otra Figuración”, junto a los artistas visuales Luis Felipe Noé, Jorge de La Vega,  Ernesto Deira y Rómulo Macció.

-¿Cuáles son los núcleos centrales?

El campo central de la exposición refleja el momento  en que vuelven a Buenos Aires Horacio Coppola junto a Grete Stern de la Bauhaus. La pareja se conoció en esa escuela en Alemania en 1930, se enamoraron y dos años más tarde vinieron a vivir a la Argentina.

Otro importante núcleo es la ciudad de Buenos Aires, que fue expresada por los fotógrafos a través de abstracciones, fotografías intervenidas, o documentales. Este tema también despertó el interés de otros artistas e intelectuales de la época como Jorge Luis Borges y Eduardo Mallea. En la muestra se encuentran presentes textos de ambos escritores que hacen referencia a la flamante ciudad de las luces y su periferia.

Hay otro sector que me gusta mucho, llamado retratos donde se encuentran los registros de Anatole Saderman de distintas plantas, flores y frutos autóctonos con fondo negro; y un libro con fotos de integrantes de una Comunidad Toba asentada en las orillas del río Pilcomayo, tomadas por Hans Mann

En el final de la exposición, hay algo muy especial «los sueños de Gretel Stern». Es una serie de 46 fotomontajes realizados entre 1948 y el 1951 junto al sociólogo y psicólogo Gino Germani. El trabajo consistió en las interpretaciones de los sueños de las lectoras de la revista  Idilio (Editorial Abril), una revista del corazón dirigida a amas de casa y mujeres del hogar. Grete utilizó un tono irónico y mordaz para hablar de la condición femenina de aquellos años, el sometimiento de las mujeres, la carga de la familia y la falta de realización profesional.

-¿Qué es lo que más te interesó de hacer esta muestra?

Además de mostrar los trabajos de las grandes estrellas de la Fotografía Moderna Argentina como Horacio Coppola, Grete Ster, Annemarie Heinrich, Anatole Saderman y Sameer Makarius, poner en valor a fotógrafos que no son tan recordados y han hecho obra notable como Augusto Vallmitjana, Sivul Wilenski o Alicia D´amico.