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29 julio, 2021

«El día maravilloso de los pueblos»: Retrospectiva de Elda Cerrato en MAMBA

Por Bárbara Vincenti

«El día maravilloso de los pueblos»: Retrospectiva de Elda Cerrato en MAMBA

«El día maravilloso de los pueblos» puede visitarse actualmente en el Museo de Arte Moderno (MAMBA) en el barrio de San Telmo. Se trata de la primera retrospectiva de la artista italo-argentina Elda Cerrato, quien afirma que «el pasado es algo que está abierto, no es el comienzo de algo solamente…».

 

Al recorrer la retrospectiva de Elda Cerrato en el MAMBA, el espectador es convocado a pensar su obra por fuera de la linealidad del tiempo y la persistencia del espacio. Si bien puede seguirse un hilo conductor a través de la muestra, es interesante observar cómo ocurren mutaciones en su obra. La artista se ve atravesada por temáticas tan disímiles como la ciencia, principalmente la biología, lo espiritual a partir de su estudio de El cuarto camino de Gurdjieff y por el entramado político de la Argentina.

Elda Cerrato nació en Asti, Italia, en 1930. Participó en numerosas exposiciones colectivas e individuales en Europa, Asia y América. Expuso en el Museo de Bellas Artes de Caracas; en el Museo de Arte de las Américas de Washington, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y en el Centro de Arte y Comunicación de Buenos Aires, entre otros lugares. Realizó actividades docentes, académicas y de investigación en universidades y escuelas de arte del país y del exterior.

 

 

Vivió y trabajó en Caracas por largos períodos, el último entre 1977 y 1983, donde también llevó adelante su labor docente y académica en la Escuela de Arte del Departamento de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela. Dice la artista que durante el tiempo que vivió en Caracas se dio cuenta de que Argentina estaba en Latinoamérica, ya que, viviendo en Buenos Aires, su vida estaba más reglada por las corrientes occidentales: Estados Unidos, Francia, Italia.

 

 

Actualmente es profesora titular consulta en el Departamento de Artes e investigadora del Instituto de Historia del Arte Argentino y Latinoamericano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, y miembro evaluador externo de otras universidades de Argentina y Uruguay. Vive en Buenos Aires.

A fines de los años cincuenta, Cerrato indagó la espiritualidad desde su obra, principalmente a partir de sus estudios de El cuarto camino de Gurdjieff. Sin embargo, según la artista, la primera gran etapa de su trayectoria comenzó cuando llegó a Venezuela en 1960 y estableció lazos con la vanguardia informalista y surrealista de Caracas. Allí, investigó una libertad técnica e imaginativa que le permitió encontrar las formas biológicas que le interesaban desde sus estudios universitarios en Bioquímica.

 

 

 

Entre 1964 y 1968, años en que la artista residió en Tucumán, produjo un grupo de pequeñas pinturas y dibujos al que llamó «Ser Beta» y representa la visión que la artista tenía sobre la vida, sus formas y sus energías. Dice Cerrato que la existencia del ser beta «surgió en las colinas tucumanas, en la ciudad universitaria Norcomoye (…), muy impregnado de las lecturas que estaba haciendo de búsqueda interior de Gurdjieff, de El cuarto camino, todavía con los que estoy en contacto. Si bien atravesé otras búsquedas, otras corrientes. Tuve seminarios con Castaneda, estuve en la alta selva amazónica. Pero fue en Tucumán que inició la serie del ser beta, que era un ente que venía de otro lado».

 

 

Respecto de la política, es una temática que, además de atravesar su pintura, surge en distintos formatos, como por ejemplo su interés en la gráfica, de gran historia política en la Argentina. A su vez, en sus años de producción, también confluyen un grupo de acciones performáticas, instalaciones y eventos artísticos colectivos. Con el retorno de la democracia, Cerrato volvió a Buenos Aires desde Caracas. Las obras de la artista de los primeros años ochenta, se centraron en las arquitecturas institucionales paradigmáticas del estado democrático. La Casa de Gobierno, el Congreso y el Palacio de Justicia se confunden con la aparición desdibujada de las multitudes, a través de los cuales Cerrato buscó trabajar la memoria de los desaparecidos. Dice la artista que «hay agujeros en las cosas que no se pueden controlar» y habla de las sombras de la memoria «como algo que no es tan claro y que tiene que ver, además, con todos mis estudios acerca de la percepción y acerca de la búsqueda de mí misma».

Cerrato hace mención más de una vez de la importancia del encuentro, tanto en su vida como en su obra. Este encuentro tiene varias aristas, principalmente la geográfica y los distintos lugares que albergaron a la artista, así como también la conexión que tiende su obra entre ciencia, política y esoterismo. Estos tres elementos juntos dan un carácter muy particular a una obra que parece estar en constante apertura y movimiento para encontrarse, perderse y volver a encontrarse.

 

 

«El día maravilloso de los pueblos» se puede visitar hasta el 15 de octubre de 2021 en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA).
Av. San Juan 350, San Telmo, Buenos Aires, Argentina
Lunes, miércoles, jueves y viernes: 11:00 a 19:00
Sábados, domingos y feriados: 11:00 a 20:00

Sin cargo: Menores de 12 años / Personas con discapacidad y acompañante / Docentes con su ID / Estudiantes universitarios con acreditación
Reservar entrada con anticipación: https: //museomoderno.org/planea-tu-visita/
https://museomoderno.org/
info@museomoderno.org
4361-6919 / 4300-9139