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26 febrero, 2021

«En cada punto, en cada nudo, estás tejiendo un sueño»

Por Bárbara Vincenti

«En cada punto, en cada nudo, estás tejiendo un sueño»

«Randa testigo», curada por Alejandra Mizrahi, se adentra tanto en el arte de la Randa, como en la historia personal de sus creadoras. En la muestra, que puede visitarse en el Museo de la Historia del Traje, el textil dialoga, además, con el diseño y el arte contemporáneo.

 

«En cada punto, en cada nudo, estás tejiendo un sueño» dice Gabriela Belmonte, randera y una de las tantas mujeres, uno de los tantos testimonios, que componen esta muestra que hay que contemplar con atención, al igual que a la Randa, para no perder ningún detalle. La Randa es una malla tejida y bordada por un grupo de mujeres que viven en la comuna rural de El Cercado, Monteros, provincia de Tucumán. Se transmite de generación en generación, requiere de oficio y paciencia.

La exhibición es, en sí misma, representación del textil que le da existencia. Su curadora, Alejandra Mizrahi, la plantea a partir de tres ejes: hábitat, corporalidades y materialidades. Invita al visitante de la muestra, tanto virtual como presencial, a ser atravesado por la Randa, sus creadoras y la historia que conllevan. El espectador es convocado a sumergirse en la permeabilidad de la Randa, «la malla absorbe todo lo que hay por detrás, incluye todo en su red continua y resistente», puede leerse como parte del guión que acompaña el recorrido. Dentro del museo, las Randas cobran vida y su tridimensionalidad y sutileza interpelan, desde la quietud. Da la sensación de que crecen, se modifican, como si fuesen un tejido orgánico en reproducción.

 

 

«Hábitat nos lleva al ambiente natural en el que se inscribe y desarrolla este encaje, y nos convierte en testigos de un diálogo actual entre randeras, artistas y diseñadores», escribe la curadora.

«Materialidades remite a las secuencias creativas de nudos que, aún cortados por azar, impiden que el tejido se desarme. Puede reconocerse en ellos el origen de la materia prima, su clasificación y la tecnología con la que fue obtenida.»

«El acto de tejer compromete a todo el cuerpo» narra el texto que acompaña a Corporalidades. «En el arte popular se suelen omitir nombres y apellidos. Artesanas y artesanos quedan invisibilizados detrás de sus obras, escondidos en una falsa ausencia de autoría (…) En Corporalidades se busca reivindicar a las randeras, que al tejer dan vida a la cultura de su comunidad.» Esto se hace evidente en la sala en que, dispuestas sobre un biombo, se exhiben las Randas con los nombres y apellidos de sus creadoras. Además, pueden verse fotos de las randeras y reflexiones de cada una. Tomarse el tiempo de leerlas es fundamental para conocerlas y familiarizarse con las diferencias entre cada una. Es en la randa donde encuentro paz (Elba Rosa Aybar); En cada punto, en cada nudo, estás tejiendo un sueño (Gabriela Belmonte); Ser randera es algo que me llena de orgullo (Giselle María de los Ángeles Paz); Tejiendo Randas me olvido de los problemas (María Laura González) y tantas cosas más dicen las randeras sonrientes con su textil en mano, posando para una foto que las visibiliza detrás de sus creaciones.

 

 

El proyecto colectivo MUMORA (Museo Móvil de la Randa) acerca un patrimonio cultural inmaterial, el arte textil de la Randa de El Cercado, a través de sus protagonistas, las randeras, a un público cada vez más amplio y diverso. Dicho proyecto presenta la obra «Autobiografías Randeras».

La Randa fue declarada patrimonio cultural en el año 2015. «(…) Es un modo de aprehender el mundo, de pintar su paisaje a través de livianas lazadas blancas que forman malla, flor, red, lluvia, familia, caña, arroz», escribe Vicky Salías, directora del museo.

 

Fotografía de Dalila Gutierrez

 

En «Randa testigo» se incluye la colaboración con diseñadoras y con artistas contemporáneas. En una de las cuatro salas que abarca la muestra presencial, pueden verse cinco vestidos, modelos generados a partir del proyecto en colaboración entre randeras y diseñadoras. En cuanto al arte contemporáneo, la artista Guadalupe Carrizo exhibe su obra «Horizonte», que representa el paisaje irregular tucumano hecho Randa.

 

Ilustración de Alejandra Mizrahi

 

A la Randa también se la denomina «Encaje del Mediterráneo», ya que por esa vía de comunicación, la técnica se esparció desde Oriente hasta España y Norte de África. «En los países donde se ha conservado, fue tomando distintas identidades en cuanto a su diseño y la disposición de nudos, en un amplio abanico de posibilidades estéticas. En su migración, llegó a América traído por las mujeres españolas en los primeros tiempos de conquista y poblamiento. Se conserva en ciertas regiones, con rasgos propios, únicos, producto de un largo proceso de mestizaje y aculturación.» Una selección de Randas forma parte del acervo patrimonial de diversas instituciones: Fondo Nacional de las Artes, Museo Folklórico de Tucumán, Museo del Hombre, Museo José Hernández y Museo del Traje.

Las randeras, aquellas «manos invisibilizadas por la historia», identifican a las Randas con sus autoras según los patrones bordados, los puntos utilizados, el tamaño de los ojos de las mallas, o alguna característica particular que se revela en el desarrollo de la técnica. «Randa testigo» pone la lupa sobre este arte, desde lenguajes y medios contemporáneos. De esta manera, lejos de opacar la tradición de la Randa, revisa su historia y la visibiliza.

 

 

Randa Testigo puede visitarse en el Museo Histórico del traje hasta el 28 de marzo de 2021
Chile 832, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Viernes, sábados y domingos de 13 a 19 hs./ Entrada gratuita.

https://museodeltraje.cultura.gob.ar/exhibicion/randa-testigo/
página de la muestra virtual https://eltrajevirtual.cultura.gob.ar/link libro https://issuu.com/ideptucuman/docs/libro_randa
011 4343-8427/ info@museodeltraje.gob.ar

RESERVA DE TURNOS PARA LA VISITA:

Museo de la Historia del Traje